
He aquí un atractivo urbano, a no perderse, nada más y nada menos que las cascadas del río Rimac, no se donde quedan ni como llegué ahí, solo se que fue impresionante estar ahí para verlo en persona, y que fue única, la sensación de tener toda esa brisa rimense en mi rostro mientras tomaba la foto (esta de más decir que fue una sensación no necesariamente placentera).

